La segunda edición de los Premios Tango Siglo XXI dejó algo más que una lista de ganadores. La ceremonia realizada en Hasta Trilce confirmó el crecimiento de un espacio que, en apenas dos años, logró consolidarse como uno de los principales puntos de encuentro para la producción discográfica del tango contemporáneo.
Con una sala colmada por músicos, periodistas, gestores culturales, productores, bailarines y referentes de distintas generaciones, la noche funcionó como una fotografía bastante precisa del estado actual del género: una escena amplia, heterogénea y profundamente activa.
La ceremonia fue conducida por Andrés Valenzuela y Marina Combis, quienes remarcaron desde el comienzo el espíritu de una premiación nacida desde el periodismo especializado y la autogestión cultural. En varios momentos de la noche aparecieron referencias al difícil presente que atraviesan los trabajadores de los medios públicos de la Ciudad, que el jefe de Gobierno porteño intenta concesionar, junto con mensajes de apoyo en defensa de los trabajadores de la cultura, la educación y la comunicación.

Uno de los datos que más resonó durante la entrega fue la magnitud de la producción relevada: 187 discos publicados durante 2025, una cifra que da cuenta del enorme movimiento creativo que sigue teniendo el tango actual. Ese universo fue escuchado y analizado por un jurado de preselección integrado por periodistas y comunicadores especializados provenientes de distintos espacios del país.
Entre los momentos más emotivos de la ceremonia estuvo el reconocimiento al histórico bandoneonista Julio Pane, recibido por su hijo Yoyo Pane a partir de la premiación del disco póstumo “Legado”, ganador como Mejor Disco Orquesta Instrumental. También se destacó el empate en la categoría Mejor EP Tango Cantado entre Julieta Laso y Cucuza Castiello, además de la consagración de Orquesta Misteriosa Buenos Aires con “Icónico y barrial”, distinguido como Mejor Disco Milonguero.
Otro de los puntos altos de la noche fue la presencia de Amelita Baltar, homenajeada por su trayectoria. La artista compartió recuerdos de distintos momentos de su carrera y celebró además la reciente llegada de su nieto, en uno de los pasajes más cálidos y aplaudidos de la ceremonia. Hubo reconocimientos a la productora Ana Postigo (post mortem) organizadora de la Milonga Cochabamba, la Escuela Popular de Música de Avellaneda, la Orquesta El Arranque y el programa Metatango de Radio y Televisión del Neuquén (RTN).
La gala también incluyó una intervención de danza contemporánea a cargo de la compañía MyM Proyecto Tango, que presentó un fragmento de la obra “Desarraigo”, dirigida porMailén Oucharick y Miguel Santillán. La inclusión de la danza dentro de la ceremonia reforzó la idea de un tango entendido como lenguaje artístico amplio, en diálogo permanente entre música, movimiento y escena.
En términos musicales, la premiación dejó también algunas señales interesantes sobre el momento actual del tango. Hubo una fuerte presencia de discos instrumentales, relecturas de repertorios históricos y producciones vinculadas a formatos tradicionales, al mismo tiempo que comenzaron a consolidarse nuevas categorías como Disco en Vivo e Invocación, destinadas a reconocer registros en concierto y álbumes homenaje.
Entre los principales ganadores de la noche estuvieron Noelia Sinkunas, premiada por “Las cuatro estaciones”; La Chicana, ganadora en Disco en Vivo con “Puro Tango”; Otros Aires, reconocidos en la categoría Electrotango; y Pablo Estigarribia, distinguido por “Tangomorphosis” en Tango Fusión.
Más allá de los premios puntuales, la sensación general que dejó la noche fue la de una comunidad artística que continúa construyendo espacios propios de legitimación, circulación y encuentro. En tiempos donde muchas veces el tango es presentado desde discursos nostálgicos o de clausura, la ceremonia mostró exactamente lo contrario: un género atravesado por nuevas generaciones, búsquedas estéticas diversas y una producción sostenida que sigue expandiéndose año tras año.
Los ganadores de los Premios Tango Siglo XXI (2026)
- Mejor Disco Grupo de Cámara Instrumental: “Con todo” – Horacio Romo, Pablo
Agri y Emiliano Messiez - Mejor Disco Orquesta Instrumental: “Legado” – Orquesta Típica Julio Pane
- Mejor Disco Solista Instrumental: “Las cuatro estaciones” – Noelia Sinkunas
- Mejor Disco Vocal Instrumental: “Mensaje 50” – Daisy Lombardo y Ramiro Gallo
Quinteto. - Mejor Disco Milonguero: “Icónico y barrial” – Orquesta Misteriosa Buenos Aires
- Mejor Disco Tango Criollo: “Pillos y atentos” – Las Guitarras Sensibles de Flores
- Mejor Disco Tango Canción: “La noche interminable” – Orquesta Cuerdas del Plata y Mariana Michi
- Mejor Disco Nuevas Tendencias: “Julián Peralta: Sofía y los sueños” – Mariano González Calo, Julián Peralta y Orquesta Cuerdas del Plata
- Mejor Disco En Vivo: “Puro tango” – La Chicana.
- Mejor EP Tango Instrumental: “Los perros ladran” – Los Perros Ladran y Rodolfo Mederos
- Mejor EP Tango Cantado (PREMIO COMPARTIDO): “Sesión Parque Leloir” – Julieta Laso y “Troilo” – Cucuza Castiello y Tango Bardo
- Mejor Disco Electrotango: “Re” – Otros Aires.
- Mejor Disco Tango-Fusión: “Tangomorphosis” – Pablo Estigarribia
- Mejor Disco Invocación (Relectura de obra): “Rovira 100” – Sónico